Felipe Cubillos: El desafío de un emprendedor

Colaborador permanente en nuestras actividades, la Universidad del Desarrollo destaca su legado y su aporte social al país.

“Emprendedor, navegante y soñador”, así se autodefinía Felipe Cubillos, un hombre incansable, que hizo todo cuanto pudo para reconstruir el país, a través del gran proyecto de su vida: “Desafío, levantemos Chile”.

Abogado de profesión, pero emprendedor social de vocación, tras ver el tamaño de la tragedia que dejó el terremoto y maremoto del 27 de febrero de 2010 , usó su red de amigos y contactos para comenzar a reconstruir las zonas más afectadas, a través de iniciativas creativas, resolviendo así las necesidades de los pobladores más devastados.

En octubre de 2010, la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo le otorgó el premio al Emprendedor Social, en el marco de la 11° versión del Premio Espíritu Emprendedor UDD.

En esa ocasión, invitó a que todos se sumaran a esta iniciativa, para ayudar a miles de personas que lo habían perdido todo.

“Es difícil explicar cuán fascinante es lo que estamos haciendo, aunque es extraño hablar de fascinante cuando hay tantas familias que no tienen casa y lo han perdido todo”, explicó Cubillos, en esa oportunidad.

Felipe Cubillos siempre tuvo la mejor disposición con la UDD. Tuvimos la suerte y el privilegio de poder escuchar su  testimonio y convivir con él en las diversas actividades académicas en las que participó. Sin ir más lejos, hace poco más de dos meses  estuvo en la cuarta versión del ciclo de formación “Desayunando con…”, organizado por la Dirección de Asuntos Estudiantiles. En esta instancia se refirió a los problemas sociales que hoy aquejan al país, “la única manera de solucionar los problemas sociales es creando voluntad en las personas”, señaló.

Felipe Cubillos nos dejó a toda la comunidad UDD su gran legado y un enorme desafío, seguir contribuyendo en la reconstrucción y ayudar a todos quienes lo necesiten 

Cuando creas que no es posible, que ya no puedes más, date un tiempo para ver las estrellas y espera despierto el amanecer; ahí descubrirás que siempre sale el sol, siempre”

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