El fantasma del populismo

Por Carlos Smith

Mucho se ha hablado estas últimas semanas acerca de la posibilidad de que aparezcan candidatos populistas que terminen gobernando y el feroz daño que eso podría provocar. Todo esto dada la crisis política transversal por la que estamos pasando. A esta altura nadie cree nada y a nadie. Desde mi punto de vista, de esta situación vamos a salir airosos, pero hay cosas que preocupan. Esta semana se aprobó una ley que entrega gratuidad por media hora en malls, aeropuertos, etc. Desde mi posición esto raya en lo que no queremos el populismo. Esta ley es, como dirían algunos, “para la galería”. Suena a slogan que vende, y vende bien. De hecho mucho reclaman ahora que no debe cobrarse en ninguna parte porque pagamos permisos de circulación.
Sin embargo, por otro lado vemos a los gobiernos que tienen un foco de desincentivar el uso del automóvil y este tipo de políticas van en contra de todo eso. Creo que cada caso debería verse y analizarse en forma particular. Las municipalidades deberían tener la potestad de determinar este tipo de decisiones de acuerdo a su plan regulador.Muchos malls que estaban “alejados” de la ciudad, con muy poca locomoción, es razonable que no se cobre o que tenga horas gratis. Pero hay otros que tienen mucha locomoción colectiva que de este tipo de medidas.

No crean que no me gusta que las cosas sean gratis (¿a quién no?), pero si algo he aprendido en estos años es que nada es gratis. Siempre hay alguien que paga. Esta política la vamos a pagar cuando queramos y tengamos que ir a estos lugares y no tengamos donde estacionar o simplemente nos demoremos horas en llegar o salir por los tacos que se formen.

Otro ejemplo de este tipo de políticas públicas tiene que ver con lo que se dice desde los gobiernos acerca de que se trabaja para disminuir los embarazos adolescentes. Sin embargo, lo único que vemos son políticas que incentivan o son pro embarazos. Salas cunas en liceos, regalos, bonos, pastilla del día después, etc.

Todos los expertos señalan que la forma de disminuir estos embarazos tiene que ver con educación sexual temprana, pero no basta con dar una charla.

Estamos hablando de un plan de educación de verdad. De esto…nada. Es otro ejemplo de que una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace.

Espero que no comencemos a generar políticas públicas que solo generen votos y que después terminen por pasarnos la cuenta a todos nosotros y a las futuras generaciones.

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