Compromiso con la competencia: precisiones necesarias

Por Hernán Cheyre (@hernancheyre)

Diario Pulso

A raíz de lo que señalé en una entrevista con este medio la semana pasada respecto de que “el Ministerio de Economía está transformando el Sernac en una especie de controlador y fiscalizador de precios”, el ministro Luis Felipe Céspedes ha manifestado que dicha afirmación es errada -atribuyéndola al contexto de un año electoral-, replicando que “si hay alguien que ha mostrado compromiso con la libre competencia, hemos sido nosotros”.

Dejando de lado los calificativos, vamos al fondo del asunto. En primer lugar, habiendo una opinión bastante compartida en cuanto al rol fundamental que juega la existencia de mercados competitivos y “desafiables” por nuevos emprendedores como requisito básico para generar un entorno más propicio para el emprendimiento, nadie podría desconocer los esfuerzos y el mérito que tienen diversas iniciativas que ha estado empujando el Ministerio de Economía con este propósito, en el marco de la Agenda de Productividad que lidera esa cartera. No obstante todo lo que falta por avanzar en esta materia, y de los temas que quedaron pendientes de la Agenda Impulso Competitiva que puso en marcha el Ministerio de Economía en el Gobierno anterior -y que no fueron retomados por la actual administración-, siempre he manifestado una opinión favorable a ese tipo de acciones. De hecho, las he colocado como contrapunto a las reformas tributaria y laboral en cuanto a su efecto sobre el entorno para emprender e innovar.

En el caso específico del Sernac, organismo orientado a la protección de los consumidores y que está llamado a jugar un importante rol en una economía de mercado, sin perjuicio de los mejoramientos que se pueden introducir en su institucionalidad, a través del proyecto de ley en trámite se está yendo mucho más allá de lo requerido para lograr este propósito, al punto que en el hecho se lo está convirtiendo en juez y parte en la investigación de comportamientos que eventualmente serían contrarios a la libre competencia.

Con este enfoque se desvirtúa por completo el objetivo que debe cumplir el Sernac en una economía de mercado, de manera que el riesgo de transformar este organismo en una entidad controladora y fiscalizadora de precios no se puede desconocer. El propio gremio del comercio detallista, entre otros actores, ha hecho ver su inquietud por el tema.

Reforzando el planteamiento anterior, son sugerentes los dichos del ministro Céspedes en el caso específico de la polémica que ha surgido luego de entrar en vigencia una nueva ley que regula el mercado de los estacionamientos, cuando señala que “seguiremos analizando el funcionamiento del mercado de estacionamientos concesionados, donde algunos de sus operadores presentaron aumentos abusivos, que no pueden ser justificados en la implementación de la ley”.

Al referirse a precios “abusivos”, el ministro está en el hecho emitiendo un juicio anticipado, que, en el marco de un esquema de libertad de precios, no es procedente. Salvo cuando se está en presencia de conductas monopólicas o contrarias a la libre competencia, cada operador en cualquier mercado puede colocar para su producto o servicio el precio que estime más conveniente, y será el mercado quien lo validará o no, a través de las decisiones de los consumidores. Y en caso de que el comportamiento de los operadores esté siendo contrario a la libre competencia, obviamente la justicia deberá sancionar esa conducta. Pero lo que no parece procedente es que el Ministerio de Economía, a través del Sernac, actúe como juez y parte. Esa es precisamente mi objeción.

Por último, para mejorar el debate público en Chile es conveniente dejar de lado las posturas que no reconocen que los procesos de cambio exitosos la mayoría de las veces son un continuo, en el que las sucesivas administraciones van incorporando modificaciones, en base a sus convicciones y tomando en cuenta las preferencias de la ciudadanía, por cierto, pero manteniendo un cierto norte que recoge ciertos consensos básicos. Es eso lo que explica el progreso de Chile en las décadas recientes.

Desde esta perspectiva, es mezquino no reconocer los numerosos avances que en materia de apoyo a la construcción de un entorno más competitivo se realizaron durante el Gobierno anterior, muchos de los cuales han servido de base para los nuevos pasos que se han dado en esta materia por parte de la actual administración.

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