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Barómetro Laboral y Previsional CIES UDD y AAFP diciembre 2025: «Inactividad laboral se instala sobre niveles prepandemia y se concentra más en mujeres»

La tasa de inactivas habituales sigue sobre los niveles de 30% observados a finales de 2019, y el principal freno para participar del trabajo son las obligaciones familiares y de cuidado.

El Mercurio | Lunes 12 de enero 2026

La economía chilena lleva varios meses mostrando problemas para dinamizar la creación de puestos de trabajo, pero el desempleo no es el único problema del mercado laboral, pues la proporción de mayores de edad que permanecen inactivas se ha instalado en niveles por sobre la media histórica. De acuerdo a los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) hasta el trimestre móvil septiembre-noviembre, hay poco más de 5,3 millones de personas que, en la Encuesta Nacional de Empleo, se declaran como “inactivas habituales”, es decir, pese a tener edad de trabajar, no estaban empleadas ni desempleadas, pero tampoco buscaron un trabajo en las últimas cuatro semanas ni estaban disponibles para comenzar uno.

Esta proporción equivale más o menos a un 32,1% de toda la población en edad de trabajar, por sobre los niveles de 28,4% que se podían observar hasta febrero de 2020, antes de que comenzara la crisis del covid-19, aunque en este grupo se incluyen personas que pueden estar inactivas por razones de jubilación, y también menores de entre 15 y 18 años. A partir de ahí, el Barómetro Laboral que elaboran el CIES-UDD y la Asociación de AFP despejó cuál ha sido la evolución de los inactivos mayores de 18 años, cinco años después de iniciada la pandemia, y verificó que el comportamiento es el mismo.

Hasta noviembre pasado, la proporción de inactivos en el mercado laboral era de 33,5% en el caso de las mujeres, y de 14,9% para los hombres. Si bien hay una mejora respecto de los máximos alcanzados en 2021, de 41,2% y 16,7%, respectivamente, las tasas actuales siguen por encima de las observadas a inicios de 2020. Por entonces, estaban cerca de 13% en el caso de los hombres, y de 31% para las mujeres.

Cuidados y estudios

A partir de estas cifras, una preocupación desde el punto de vista de los expertos es una recomposición en la estructura de la fuerza de trabajo, donde muchas personas que salieron del mercado laboral a partir de la pandemia no se han podido reinsertar. Los mismos datos del INE dan cuenta de que este comportamiento puede estar fuertemente influido por las obligaciones familiares, en el caso de las mujeres.

En concreto, entre todas las mujeres que se declaran inactivas, el 34,2% argumenta que no participa del mercado del trabajo por razones familiares permanentes. “Vemos que una de cada tres mujeres inactivas está en esa condición por razones familiares permanentes y, de acuerdo al INE, esto incluye personas que declaran razones de cuidado y/o quehaceres domésticos. Si bien acá hay un tema cultural fuerte, también existe un problema de flexibilidad laboral que es un problema estructural”, plantea la economista e investigadora del CIES-UDD Daniela Leitch.

Las raíces culturales de este fenómeno quedan en evidencia al contrastar cuáles son los principales motivos de los hombres que permanecen inactivos. En su caso, las razones familiares solo frenan al 4,8%, mientras la principal motivación son las razones de estudio, para un 38,3%.

En todo caso, Leitch cree que aquí también queda en evidencia el deterioro del mercado laboral, pues se observa en los datos que la proporción de jóvenes estudiando aumentó en 11 puntos porcentuales entre 2020 y 2021, pero ese grupo no está ingresando al mundo laboral. “La inactividad habitual en personas de 18 a 24 años tuvo un salto muy grande en pandemia y hoy está 12 puntos porcentuales sobre el nivel prepandemia (…). Hay que preguntarse por qué a 5 años de la pandemia el escenario se mantiene y por qué los jóvenes no están encontrando atractivo salir a trabajar y prefieren estudiar, incluso aunque hay muchas carreras con retornos negativos. Creo que las malas cifras actuales en creación de empleos para los segmentos más jóvenes tienen mucho que ver”, opina.

Incentivos correctos

Con las razones de fondo medianamente claras en torno al fenómeno de la inactividad, los expertos creen que hay ciertas medidas que se pueden tomar para revertirla.

Ricardo Ruiz de Viñaspre, exdirector del Sence y director de Ingeniería Comercial en la U. Finis Terrae, sostiene que parte de la solución pasa por subsidios orientados al empleo femenino y más capacitación, además de un proyecto clave: sala cuna universal. “Hoy tenemos el artículo del Código del Trabajo que especifica la necesidad de sala cuna en relación al número de mujeres contratadas. Así, creo fundamental que el próximo gobierno avance en: proyecto de sala cuna universal y aumento del empleo al hacer crecer el número de empresas (permisología y rebaja tributaria)”.

Desde una perspectiva más general, Leitch añade que “también ayudaría permitir la flexibilización de las condiciones de trabajo, tal que las mujeres puedan asumir tareas desde lugares y en horarios que sean compatibles con la maternidad o el cuidado, por lo menos en aquellos casos en que la naturaleza del trabajo lo permita. Y, por supuesto, también se requieren cambios culturales”.

REVISA EL ESTUDIO COMPLETO AQUÍ.