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Columna Klaus Schmidt-Hebbel: Chile 2014-2025: Volviendo al subdesarrollo

Klaus Schmidt – Hebbel
Investigador y académico CIES UDD
De puño y letra | El Mercurio
Martes 06 de enero 202
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Ingreso por habitante y su distribución

Durante 1987-2013, Chile fue saliendo del subdesarrollo. Durante estos casi 30 años —las décadas tan vilipendiadas por el gobierno de Boric— nuestro país creció más que los países desarrollados. Esto llevó a que la brecha del PIB per cápita (PIBPC) de Chile, relativa al PIBPC promedio de los países desarrollados Top 10 del mundo (las naciones de mejores indicadores de desarrollo, democracia y estabilidad política y social) se fue cerrando. Mientras que en 1987 el PIBPC de Chile se encontraba en un magro 24% del PIBPC de los Top 10, avanzó en los siguientes 26 años hasta alcanzar en 2013 un 44%, valor récord en la historia de Chile. De ahí en adelante volvimos al subdesarrollo, con un crecimiento inferior al de los países desarrollados, lo que redujo nuestro PIBPC relativo a un 40% en 2024.

Existe un amplio consenso entre los economistas de que el PIBPC, entre otros indicadores, es la mejor medida individual del desarrollo de los países. Pero también se reconoce que, siendo central y necesario, no es un indicador suficiente. Uno de los tantos otros indicadores que reflejan el desarrollo integral del país es la medida de distribución del ingreso, representada por el coeficiente de Gini (a menor valor del Gini, mejor distribución). En Chile se observa una muy significativa mejora en distribución entre 1998 y 2015, cuando el Gini cae desde 0,56 a 0,45. Pocos avances se observan posteriormente, los que llevan a un valor de 0,43 en 2024. Ello es reflejo de que cuando el PIBPC crece poco, tampoco hay grandes avances en distribución del ingreso. Ello es consistente con lo que señala la literatura económica: el determinante más importante de una mejor distribución del ingreso es el crecimiento económico.

¿Qué explica el estancamiento económico de Chile y la vuelta al subdesarrollo?

Son muchos los factores que explican por qué cae gradualmente el crecimiento anual del PIB tendencial de Chile desde más de 5% en los años 1987-2007 hasta un 2% en el cuatrienio de Boric. Los agrupo en dos conjuntos de determinantes causales (y/o bicausales).

Primero, las omisiones y acciones de los gobiernos hasta 2014: la ausencia de suficientes reformas procrecimiento, el desarrollo de un Estado cada vez más ineficiente y corrupto, y una explosiva permisología que frena la inversión. Segundo, la dimensión delictual del “estallido social” de 2019-20, y las políticas anticrecimiento, anti sector privado y pro Estado impulsadas por los gobiernos de Bachelet II y Boric, y su incapacidad para enfrentar la captura de territorios y parte del Estado por inmigrantes ilegales, narcos, terroristas y delincuentes comunes, que extraen recursos crecientes de la empresa privada y de los ciudadanos de Chile.

Ciertamente, no son las condiciones internacionales adversas las que explican el menor crecimiento bajo Bachelet II y Boric (sí contribuyeron al modesto crecimiento bajo Piñera II). En particular, el gobierno de Boric ha gozado de las mejores condiciones internacionales que enfrenta Chile en las dos últimas décadas.

¿Y cómo le va a Chile si se evalúa usando un indicador de desarrollo integral?

He construido un indicador de desarrollo integral, basado en 12 indicadores económicos, sociales, políticos, institucionales y ambientales. Mi indicador agregado de desarrollo integral es un promedio simple de las posiciones que alcanza Chile en los 12 rankings internacionales. No mide niveles absolutos de bienestar, sino el desempeño relativo del país en comparación internacional. Por ejemplo, de entre 151-192 países, en 2014 Chile ocupaba el lugar N° 58 en el ranking de PIBPC, el lugar 128 en distribución del ingreso y el lugar 27 en el nivel de felicidad. Estos y otros 9 indicadores dan como promedio el lugar N° 38 para Chile en 2014, en mi indicador de desarrollo integral —una posición relativamente buena pero aún muy distante de los Top 10 del mundo.

Desde los años 1990 y 2013-14, la posición de Chile en el ranking fue mejorando sistemáticamente. ¿Y qué pasó después? Durante la última década, entre 2014 y 2024, Chile avanza solo en cuatro indicadores y retrocede en los otros ocho. Luego no sorprende el resultado general: la posición de Chile en el ranking mundial de desarrollo integral cae del lugar 38 en 2014 al 49 en 2024.

Por lo tanto, la tarea que enfrentan los siguientes gobiernos de Chile es gigantesca para reencauzar nuevamente a nuestro país a una senda de desarrollo integral. Manos a la obra.