La tecnologización y la innovación se han vuelto factores clave para la competitividad de las empresas a nivel global, y las instituciones chilenas no están ajenas a este proceso. En este contexto, el Centro de Investigación Empresa y Sociedad (CIES UDD) desarrolló un estudio orientado a analizar cómo el sector bancario y financiero chileno está abordando estos desafíos. Incluso sectores con una larga trayectoria y estructuras tradicionales, como la industria bancaria y financiera, se han visto impulsados a adaptarse a nuevas tecnologías y dinámicas de innovación. En este contexto, un nuevo informe analiza el grado de adopción tecnológica y de innovación en este sector estratégico para la economía nacional.
«Desde la Universidad del Desarrollo, nos propusimos realizar un primer esfuerzo para estudiar el grado de adopción tecnológica y de innovación del sector bancario y financiero de Chile, en particular de su sección más tradicional. A partir de ello, generamos distintas instancias de diálogo institucional para poder obtener la visión más amplia posible de los sectores involucrados en la industria, tanto de los bancos, como del mundo de la tecnología y del sector regulador», explica Daniela Leitch, investigadora CIES UDD.
Uno de los principales hallazgos del informe es que existe un reconocimiento transversal respecto a los esfuerzos que han realizado las instituciones del sector por avanzar en innovación y adopción tecnológica. Sin embargo, estos avances se estarían produciendo a un ritmo más lento que el observado hace 15 o 20 años. Entre las razones principales se identifican las restricciones regulatorias y las limitadas instancias de colaboración, tanto con el regulador como entre las propias instituciones del sistema.
El análisis muestra que la regulación actual, centrada en la gestión de riesgos, no estaría generando incentivos adecuados para innovar. Según los actores entrevistados, los costos asociados a posibles errores superan ampliamente los beneficios de una innovación exitosa, lo que desincentiva la experimentación. Si bien se reconoce el rol fundamental del regulador en resguardar la resiliencia y la confianza del sistema financiero, el informe enfatiza la necesidad de avanzar hacia una mayor complementariedad entre regulación y desarrollo del mercado.
Otro elemento crítico identificado es la coexistencia de múltiples regulaciones, tanto de carácter tecnológico como específicas del sector financiero. Esta multiplicidad normativa, que no siempre resulta coherente entre sí, genera incertidumbre y termina afectando negativamente los procesos de innovación. En este sentido, el informe subraya la importancia de avanzar en una mayor armonización de las normas vigentes.
En este escenario, la ley Fintech aparece como uno de los aspectos mejor evaluados en términos de su potencial impacto positivo, especialmente en lo relativo al acceso de sectores sub-bancarizados al sistema financiero. No obstante, también se evidencian dudas respecto de su implementación y de los beneficios concretos que podría generar en el corto plazo. Aun así, existe consenso en que la colaboración entre las instituciones tradicionales y las Fintech será un elemento clave para impulsar la innovación del sector en los próximos años.
Más allá del marco regulatorio, el informe destaca que los factores culturales internos de las instituciones financieras también influyen de manera significativa en los procesos de innovación. Aunque históricamente estas culturas han sido vistas como rígidas, el estudio muestra que en los últimos años se han logrado romper ciertos moldes, permitiendo avances relevantes en innovación y adopción tecnológica.
Finalmente, el informe del CIES UDD identifica como principal fortaleza del sector bancario y financiero chileno su alto grado de madurez y estabilidad. Esta solidez se refleja en la resiliencia del sistema, en los altos niveles de bancarización de la población y en innovaciones ampliamente adoptadas, como la Cuenta RUT y las transferencias electrónicas de fondos. Estos elementos constituyen una base sólida sobre la cual seguir impulsando la innovación y la transformación tecnológica del sector.