Hero Image

Noticias

Barómetro Laboral y Previsional CIES UDD y AAFP: «Adultos mayores ´resisten´ crisis laboral, pero en buena medida debido al empleo informal»

El Mercurio | 17 de junio 2026

La fragilidad del empleo en la economía chilena se ha manifestado con claridad en la población joven, pero ciertos grupos han sorteado la crisis con más “resiliencia”. Es el caso de las personas más próximas a jubilar, donde la ocupación ha aumentado a niveles no observados desde la pandemia del covid-19.

En el trimestre móvil febrero-abril se constató la creación anual de más de 72 mil puestos de trabajo en la población de entre 50 y 65 años, equivalente a un incremento de 2,9%. El aumento en las ocupaciones para este grupo ha sido sostenido, al punto que todos los empleos destruidos en la pandemia se han ido recuperando. Particularmente, en el tramo de entre 60 y 65 años, que exhibe una tasa de ocupación del 58,4%, esa brecha se cerró por completo y presenta 2.135 plazas laborales más de las que había a febrero de 2020 (ver gráfico).

El contraste es claro cuando se observa el panorama general del mercado laboral, donde los empleos totales por recuperar el nivel “prepandemia” suman más de 240 mil. En el caso de la población entre 18 y 34 años, la distancia supera las 100 mil plazas laborales, el empleo suma 17 meses consecutivos de disminución y en un año la merma ha sido de un 2,8%, en su mayoría ocupaciones formales, según los datos del Barómetro Laboral que periódicamente elaboran CIES-UDD y la Asociación de AFP.

“Resiliencia” informal

Aunque la creación de empleos sostiene la situación laboral de los adultos mayores, se trata de un equilibrio frágil. Daniela Leitch, directora ejecutiva del CIES, afirma que “el factor informalidad está jugando un rol muy importante. En el segmento 50-65, el 88% de los puestos creados fueron informales y eso no lo leería como un mayor dinamismo del mercado laboral, sino más bien como una respuesta a la necesidad de generar ingresos ante un mercado formal estancado”.

Además de ocupar empleos de carácter informal, que carecen de protección social, parte importante de estas personas también trabaja a tiempo parcial de forma involuntaria, es decir, estando disponibles para trabajar más horas a la semana. En el caso de los ocupados entre 60 y 65 años, este “subempleo” alcanza a un 24,1%, y entre aquellos de entre 50 y 60 años llega al 31,8%.

Ricardo Ruiz de Viñaspre, director de ingeniería comercial en la U. Finis Terrae, cree que el alza en la ocupación de este grupo “puede deberse al impacto que puede estar teniendo la reforma previsional, la cual premia a las personas que tienen un mínimo de años cotizados. De esta forma, un porcentaje de este grupo de personas debe estar preocupado de poder cumplir el mínimo de años que exige”.

Asimismo, el decano de la Facultad de Administración y Negocios de la U. Autónoma, Rodrigo Montero, lo atribuye a la dinámica propia del mercado laboral: “Se trata de personas con mayor experiencia y habilidades que el mercado valora, especialmente en un contexto de automatización e inteligencia artificial, donde se requieren más roles de supervisión y control. Son trabajadores con baja propensión a rotar entre empleos, lo que reduce costos de reemplazo y entrenamiento para las empresas”.

REVISA EL BARÓMETRO LABORAL Y PREVISIONAL DE MAYO 2026, AQUÍ